Santisima Trinidad

Del misterio en general

¿Qué es misterio, en general? Misterio, en general, es una verdad imposible naturalmente de comprender y demostrar.

¿Existe, de hecho, el misterio? La existencia del misterio es incontestable; porque toda inteligencia creada, siendo esencialmente imperfecta, encuentra necesariamente límites que no puede traspasar, y por tanto, verdades desconocidas e incomprensibles,

La misma naturaleza ¿no ofrece secretos impenetrables? Sí: pues no hay cosa alguna de este mundo que no tenga algo misterioso. El hombre, por más sabio que sea, no conoce enteramente ninguna cosa: la esencia de las cosas le es des­conocida. ¿Qué es la materia? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la atracción, la luz, el calor, la electricidad? ¿Cómo el grano de trigo produce una espiga? ¿Cómo el pan se transforma en sangre, la sangre en nervios, músculos y huesos? ¿Cómo está el alma unida con el cuerpo? ¿Cómo la palabra comunica las ideas? He aquí otras tantas cuestiones que la penetración de los más sabios no logrará nunca resolver.

¿Que se sigue de esto? Que si el mundo, con ser finito, encierra tantas oscuridades para nuestra débil inteligencia, no debemos extrañar encontrar el misterio cuando se trata de Dios, que es el ser infinito. “Verdaderamente eres tú un Dios escondido o invisible” (Isaías XLV, 15). “Dios habita en una luz inaccesible” (I Tlm., VI, 16)

¿Qué es misterio en materia de religión? Una verdad revelada por Dios, que debemos creer aunque no podamos comprenderla ni demostrarla. “Bienaventurados aquellos que sin haber visto han creído” (Juan XX, 29)

¿Cuáles son los principales misterios de la religión? Los misterios de la Santísima Trinidad, de la Encarnación y de la Redención.

¿Cuál es el primero y mayor de estos tres misterios? El misterio de la Santísima Trinidad, porque constituye la vida divina, y porque los otros dos lo suponen.

Revelación del misterio de la Santísima Trinidad

¿Qué es el misterio de la Santísima Trinidad? El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio de un solo Dios en tres personas distintas.

¿Cómo conocemos la existencia de este misterio? Lo conocemos porque Dios nos lo ha revelado; pues no podíamos conocerlo de otra manera.

¿Cuáles son los principales pasajes del Antiguo Testamento en que se habla del misterio de la Santísima Trinidad? Los siguientes: 1º “Y vio Dios que lo hecho era bueno. Y dijo hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra” (Gen., I, 25, 26) – Dios en singular, para indicar la unidad de naturaleza; hagamos en plural, para, manifestar la trinidad de personas. 2° y dijo: “Ved ahí a Adán que se ha hecho como uno de nosotros” (Gen., XX, 22) – En donde aún se nota el singular uno y el plural nosotros. 3° El Señor dijo a mi Señor: “Siéntate a mi diestra…de mis entrañas te engendré, antes de existir el lucero de la mañana” (Salmo CIX, 1, 8) En este pasaje habla Dios de un hijo nacido de Él; mas el Hijo es distinto del Padre, pues nadie puede engendrarse a sí mismo. 4º “Santo, Santo, Santo, el Señor Dios de los Ejércitos” (Isaías VI, 3) La palabra Santo está repetida tres veces para manifestar las tres divinas personas.

¿Cuáles son los pasajes del Nuevo Testamento en que se revela claramente el misterio de la Santísima. Trinidad? Los siguientes: 1º “Bautizad a todas las naciones en el nombre (no en los nombres) del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mat., XXVIII, 19). 2º “Tres son los que dan testimonio en el: Cielo : el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres son una misma cosa” (I, Juan V, 7). 3º “Yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador” (Juan, XIV, 16) – El Hijo ruega al Padre; el Padre es rogado por el Hijo; y el Espíritu Santo es enviado por el Padre. 4º “…a los elegidos…según la previsión de Dios Padre, para ser santificados del Espíritu Santo,…y ser rociados con la Sangre de Jesucristo” (I Pedro, I, 1, 2)

¿Por qué no fue revelado este misterio con tanta claridad en el Antiguo Testamento? 1° Porque estando los Judíos tan inclinados a la idolatría, hubieran tomado por tres dioses a las tres divinas personas; 2º Porque la clara manifestación de este misterio estaba reservada para la época en que el Hijo Unigénito debía aparecer en el mundo en forma humana, y en que el Espíritu Santo se comunicaría con todos sus dones.

¿Profesa la Iglesia la creencia en el misterio de la Santísima Trinidad? Desde los Apóstoles hasta nuestros días, la Iglesia ha manifestado siempre su fe en este misterio sublime, como lo atestiguan sus símbolos, su liturgia, y las declaraciones de los concilios. “Creemos firmemente y reconocemos” dice el IV Concilio de Letrán, que no hay más que un solo Dios verdadero, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, tres personas, pero una sola sustancia, una sola naturaleza”.

Exposición de este misterio

¿En qué términos expone la Iglesia el misterio de la Santísima Trinidad? En los siguientes: “La fe católica es ésta: Adorar a un solo Dios en tres personas, y tres personas en un solo Dios, sin confundir las personas ni dividir la sustancia” (Símbolo de San Atanasio)

¿Qué significa la palabra Trinidad? Significa tres en la unidad.

¿A qué se aplica la unidad en este misterio? La unidad se aplica a la sustancia, llamada también naturaleza y esencia. En la Trinidad no hay más que una sola sustancia divina, una sola naturaleza divina y una sola esencia divina una, una sola divinidad divina.

¿A qué se aplica la distinción de este misterio? La distinción se aplica: 1° a las personas; 2° a las procesiones; 3º a las relaciones; 4° a los nombres, y a las misiones.

Personas divinas

¿Qué se llama persona? Llámase persona el ser que obra por su naturaleza, que se nombra a sí mismo, que dice: yo.

¿Cuántas personas hay en Dios? En Dios bar tres personas distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. “Distinta es la persona del Padre, distinta la del Hijo, y distinta la del Espíritu Santo” (Símbolo de San Atanasio).

¿Es Dios cada una de las tres divinas personas? Sí: el Padre es Dios: “Para nosotros no hay más que un solo Dios, que es el Padre, del cual tienen el ser todas las cosas” (Cor, VIII, 6). El Hijo es Dios: “El Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios” (Juan, I, 1). El Espíritu Santo es Dios: “El Espíritu Santo, que mi Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo” (Juan, XIV, 26)

¿Son tres dioses las tres divinas personas? No son tres dioses, sino un solo y mismo Dios.

¿Por qué no son más que un solo y mismo Dios? Porque no tienen más que una sola y misma naturaleza y una sola y misma divinidad. “Adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad” (Prefacio de Trinidad). “La divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es una; su gloria es igual, su majestad coeterna” (Símbolo de San Atanasio).

¿Alguna de las tres divinas personas es más antigua, poderosa o perfecta que las otras dos? No: las tres divinas personas son iguales en todo; “Cual es el Padre, tal es el Hijo, tal es el Espíritu Santo – En la Trinidad, ninguno es anterior, ni posterior; ninguno mayor ni menor; sino que las tres personas son coeternas e iguales entre si” (Símbolo de San Atanasio).

¿La trinidad de las personas destruye acaso la unidad de la naturaleza? No: porque al mismo tiempo que son distintas por sus relaciones incomunicables y sus propiedades personales, las personas divinas son las mismas por su naturaleza y por sus perfecciones absolutas. El Padre comunica a su Hijo toda su naturaleza y todas sus perfecciones; y el Padre y el Hijo comunican al Espíritu Santo, que procede de entrambos, esa misma naturaleza y esas mismas perfecciones.

Procesiones divinas

¿Qué se entiende por procesión divina? Por procesión divina se entiende el origen que una divina persona tiene de otra.

¿Deben admitirse procesiones en Dios? Si: porque poseyendo Dios en grado infinito todas las perfec­ciones de sus criaturas, debe poseer también la fecundidad, que es una perfección de los seres vivos.

¿Cuántas procesiones hay en Dios? En Dios hay dos procesiones: 1ª La del Hijo: “Nosotros hemos visto su gloria, gloria cual el Unigénito debía recibir del Padre” (Juan, 1, 14) – 2ª La del Espíritu Santo. “Yo os enviaré el Espíritu de Verdad que procede del Padre” (Juan, XV, 26). El Padre no procede de nadie: es inasible, es decir principio sin principio. “El Padre no ha sido ni hecho, ni creado ni engendrado” (Símbolo de San Atanasio).

¿De qué manera procede. el Hijo del Padre? El Hijo procede del Padre por vía de generación. “El Hijo no ha sido hecho, ni creado, sino engendrado del Padre solo” (Símbolo de San Atanasio). Dios, contemplándose a sí mismo, reproduce en sí mismo su propia imagen perfectamente semejante y consustancial. Esta imagen viva y consustancial es su Hijo. “Tú eres mi hijo: Yo te engendré hoy” (Salmo, II, 7)

¿De qué manera procede el Espíritu Santo del Padre y del Hijo? El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo por vía de amor. “El Espíritu Santo no ha sido hecho, ni creado ni engendrado, sino que procede del Padre y del Hijo” (Símbolo de San Atanasio). Procede del Padre: “El Espíritu de verdad que procede del Padre” (Juan, XV, 26). Procede del Hijo: “Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que el Espíritu Santo recibirá de lo mío y os lo anunciará” (Juan. VI, 15). El Padre y el Hijo se aman infinitamente, y espiran, si vale la expresión, uña hacia otro, a fin de no hacer entrambos más que un mismo espíritu. Este amor del Padre y del Hijo, vivo y subsistente, es el Espíritu Santo, así llamado, porque es como el soplo de amor del Padre y del Hijo. y del Hijo.

¿Por qué no hay en Dios más que dos procesiones? Porque no hay en Él más operaciones internas que las de conocer y amar. La actividad de Dios en sí mismo no tiene nada que obrar, cuando, por el entendimiento, ha producido la persona infinita del Hijo, y por el amor, la persona infinita del Espíritu Santo.

¿Qué propiedades tienen las procesiones divinas? Dichas procesiones son: 1º Inmanentes, porque permanecen en sus principios. “El Padre está en mí y yo en el Padre” (Juan, X, 38). 2º Eternas, porque conociéndose el Padre desde toda la eternidad, eternamente produce al Verbo; y amándose el Padre y el Hijo desde toda la eternidad, eternamente producen al Espíritu Santo. 3º Sustanciales, porque en Dios no hay nada que sea accidental. 4º Necesarias, porque el Padre se conoce necesariamente, y el Padre y el Hijo necesariamente se aman.

Relaciones divinas

¿Qué se entiende por relaciones divinas? Las relaciones de origen o de procesión que existen entre las personas divinas.

¿Cuántas relaciones hay en Dios? En Dios hay cuatro relaciones u orígenes: la paternidad, la filiación, la espiración activa, y la espiración pasiva.

¿Por qué no hay en Dios más que esas cuatro relaciones? Porque en Dios no hay más que dos procesiones, y a cada procesión corresponden solamente dos relaciones: la del productor al producido, y la del producido al productor. Así que, en Dios existe la relación del Padre, con el Hijo, o paternidad; la relación del Hijo con el Padre, o filiación; la relación del Padre y del Hijo con el Espíritu Santo, o espiración activa; y la relación del Espíritu Santo con el Padre y el Hijo, o espiración pasiva.

¿Qué papel desempeñan las relaciones divinas? 1º El de constituir las personas divinas. Por lo cual, la paternidad constituye la persona del Padre; la filiación, la del Hijo; la espiración pasiva, o procesión, la del Espíritu Santo. En cuanto a la espiración activa, establece el principio del Espíritu Santo, pero no es una persona. 2º El de distinguirlas entre sí. Las relaciones distinguen una persona de otra; pues no siendo la paternidad la filiación, ni la filiación la procesión síguese que el Padre es distinto del Hijo engendrado por Él; y el Padre y el Hijo son distintos del Espíritu Santo que procede de entrambos.

Nombres de las personas divinas

¿Tienen nombres las personas divinas? Sí: las personas divinas tienen nombres propios y nombres apropiados.

¿Qué se entiende aquí por nombre propio? El que de tal manera conviene a una persona divina, que de ninguna manera puede convenir a otra.

¿Qué se entiende por nombre apropiado? El que, si bien es común a toda la Trinidad, se da a una persona en razón de la analogía que existe entre el carácter de esta persona y el atributo que expresa dicho nombre.

¿Cuáles son los nombres propios de la primera persona? Estos tres: el de Padre, porque produce al Hijo; el de Inna­cible, porque no es producida; y el de Principio y fuente de toda la divinidad, porque las otras personas traen de ella su ori­gen.

¿Cuáles son los nombres apropiados de la primera persona? El de Padre nuestro y Criador de todas las cosas, porque siendo el primer principio de la divinidad, es también considerado como el primer principio de las criaturas, aunque la creación sea obra de la Trinidad entera.

¿Cuáles son los nombres propios de la segunda persona? Los de Hijo, porque es engendrado de la sustancia del Padre; Verbo, porque es la palabra interior con que Dios se dice á sí mismo todo lo que Él es; Imagen del Padre, porque es la semejanza perfecta del Padre,

¿Cuál es el nombre apropiado del Hijo? El de Sabiduría, porque la sabiduría es la virtud de la inteligencia, y el Hijo es producido por la inteligencia divina.

¿Cuáles son los nombres propios de la tercera persona? Los de Espíritu Santo, porque es producido por la espiración activa del Padre y del Hijo; Don, porque procede de un dador por inclinación de la voluntad; Amor, porque, es término del amor mutuo del Padre y del Hijo.

¿Cuáles son los nombres apropiados del Espíritu Santo? Los nombres que expresan todas las obras de bondad caridad y misericordia, porque el Espíritu Santo procede de la. caridad perfecta. Tales son los nombres de Paráclito o Consolador.

¿Cuántas clases de operaciones hay en Dios? Dos: 1º las operaciones ad intra, o interiores, que se concentran en la Trinidad, como la generación del Verbo y la procesión del Espíritu Santo; 2º las operaciones ad extra, o exteriores, que se manifiestan fuera de la Trinidad, como la creación, la encarnación, la redención y la santificación.

Las operaciones exteriores de Dios ¿ pertenecen en común a las tres divinas personas? Sí: las tres divinas personas concurren igualmente en esas operaciones, obrando en lo exterior por una misma acción común. Si se atribuye al Padre la creación, al Hijo la Redención y al Espíritu Santo la santificación, no es sino por la misma razón que les damos nombres apropiados. Sin embargo, la redención del mundo es obra personal del Hijo, por cuanto Él se encarnó y murió por nosotros. “El Padre, del cual tienen el ser todas las cosas (Cor., VIII, 6)… envió a su Hijo para redimir a los que estaban debajo de la Ley; y a fin de que recibiésemos la adopción de hijos, envió Dios a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo” (Gal., IV, 4, 5, 6).

Misiones divinas

¿En qué consiste la misión divina? En que una persona que procede de otra tiene un modo nuevo de existir en las criaturas.

¿Supone desigualdad de sustancia la misión divina? No: la misión divina no supone ninguna desigualdad de sustancia.

¿Cuáles son las personas enviadas? Aquellas solamente que tienen un origen, es decir, el Hijo, que procede del Padre, y el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo. “No soy yo solo el que da el testimonio, sino yo y el Padre que me ha enviado” (Juan, VIII, 16) – “Cuando viniere el Consolador, el Espíritu de Verdad, que procede del Padre, y que yo os enviaré de parte de mi Padre, él dará testimonio de mí” (Juan, XV, 26).

¿Cuántas especies de misiones divinas hay? Dos: la misión visible y la invisible.

¿Qué es la misión visible? La misión visible es la que se efectúa de una manera sensible, como la misión del Hijo de Dios hecho hombre, y la del Espíritu Santo cuando apareció en forma de paloma y de lenguas de fuego.

¿Qué es la misión invisible? La misión invisible es la que se efectúa interiormente, sin forma sensible y se endereza a la santificación de las almas. “Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador y Abogado, para que esté con vosotros eternamente” (Juan, XIV, 16).

¿Puede habitar el Espíritu Santo en las almas de los justos sin que habiten en ellas, al mismo tiempo, las otras personas de la Santísima Trinidad? ­ No: porque siendo dicha habitación una obra exterior, concurren igualmente en ella las tres divinas personas. “Vendremos a él, y haremos mansión dentro de él. (Juan, XIV, 33).

Inteligibilidad de este misterio

¿Es contrario a la razón el misterio de la Santísima Trinidad? Sobrepuja a la razón, pero no es contrario a la razón. Se objeta que hay contradicción en decir que tres son uno. Existiría la contradicción, si afirmásemos que tres personas no son más que una persona, o que una naturaleza es tres naturalezas. Pero creemos todo lo contrario, es decir, que Dios es uno en tres personas , y que hay tres personas en Dios; que la unidad afecta a la naturaleza, y la trinidad a las personas.

¿Es ininteligible este misterio? Es incomprensible, pero no ininteligible; pues podemos for­mamos de él, siquiera sea por analogía, alguna idea aunque imperfecta,

¿Cuál es la imagen más expresiva e la Santísima Trinidad? El alma humana; pues, como Dios, el alma se conoce y se ama. Hay en ella un principio que piensa, un pensamiento engendrado por ese principio, y el amor que. procede de ese principio y de ese pensamiento. Mas no son tres almas, sino una sola alma, una sola esencia.

¿Es perfecta esta imagen de la divina Trinidad? No: sino muy imperfecta, porque en nosotros el pensamiento y el amor son accidentales, y no son personas; mientras que el Verbo y el Amor del Padre son personas consustanciales con el Padre.

¿Se encuentran vestigios de la Trinidad en los demás seres de la creación? Sí: pues en ellos vemos numerosos ejemplos de unidad en triplicidad. Por ejemplo: el ser con sus tres propiedades: unidad, verdad y bondad; la naturaleza con sus tres reinos: mineral, vegetal y animal; la materia con sus tres estados: sólido, líquido y gaseoso; el espacio con sus tres dimensiones: longitud, latitud y profundidad; el tiempo con su presente, pasado y futuro; el árbol con sus tres partes: raíces, tronco y ramas; la rama con sus hojas, flores y frutos, etc.

Errores sobre la Santísima Trinidad

¿Cuáles son los principales errores sobre la Santísima Trinidad? Los de Sanelio, Arria, Macedonia y Focio.

¿En qué consistía el error de Sabelio? Sabelio, que vivía en el siglo tercero, decía que no había en Dios más que una sola persona, la del Padre, y que el Hijo y el Espíritu Santo son atributos u operaciones del Padre y no personas subsistentes. Esta herejía es la negación de la personalidad del Hijo y del Espíritu Santo – El sabelianismo fue vigorosamente refutado por San Pionisio, patriarca de Alejandría.

¿En qué consistía el error de Arrio? Arrio (280-336), sacerdote de Alejandría, enseñaba que el Hijo de Dios era una criatura sacada de la nada, superior a las otras, y de quien Dios se había servido para crear el mundo. Esta herejía era la negación de la divinidad de Jesucristo. El arrianismo fue condenado en el Concilio de Nicea (325), que definió que Jesucristo, Hijo unigénito de Dios, es nacido del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado y no creado, consustancial al Padre y por quien todo ha sido hecho.

¿En qué consistía el error de Macedonio? Macedonio, que vivió en el siglo cuarto, y fue patriarca usurpador de Constantinopla, enseñaba que el Espíritu Santo no era una persona divina; sino una criatura más perfecta que las demás. Este error fue condenado en el año 381 por el primer concilio general de Constantinopla, en que se declaró que el Espíritu Santo debe ser adorado y glorificado con el Padre y con el Hijo.

Desde el concilio de Constantinopla ¿no se hizo adición alguna al Símbolo de Nicea? Sí: pues la Iglesia, con el fin de afianzar más su fe tradicional contra los novadores, quienes enseñaban que el Espíritu Santo procedía solamente del Padre y no del Hijo, no tardó en añadir al Símbolo de Nicea las palabras Filioque: que procede del Padre y del Hijo, Esta adición sirvió de pretexto a Focio, patriarca de Constantinopla, para separarse de la Iglesia en 866. Los Griegos cismáticos le han seguido en su error.

RESUMEN

Del misterio en general.- Misterio es una verdad imposible de comprender ni de mostrar naturalmente, la existencia del misterio es incontestable, y se explica por la imperfección de toda inteligencia creada.

Revelación del misterio de la Santísima Trinidad.- El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio de un solo Dios en tres personas distintas – Conocemos este misterio por la revelación que Dios nos ha hecho de él. La Iglesia ha creído siempre en este misterio, y dan fe de ello sus símbolos, la liturgia, y las declaraciones de los concilios.

Exposición de este misterio.- En este misterio debemos adorar a un solo Dios en tres personas y tres personas en un solo Dios, sin confundir las personas ni dividir la sustancia. La distinción, en el misterio de la Santísima Trinidad, se aplica a las personas, a las procesiones, a las relaciones, a los nombres y a las misiones. La persona es el ser que obra por su naturaleza y puede decir: Yo. En Dios hay tres personas distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Estas tres personas no son más que un solo Dios verdadero, y son iguales en todo. La procesión divina es el origen que una divina persona tiene de otra. En Dios hay dos procesiones: Dios se conoce y se ama. Su conocimiento produce al Verbo, y el amor mutuo del Padre y del Hijo producen al Espíritu Santo, ­La procesión del Hijo se diferencia de la del Espíritu Santo en que es una generación y tiene por principio a la persona del Padre solamente, mientras que la del Espíritu Santo tiene por principio al Padre y al Hijo; el Hijo procede por vía de intelección, y el Espíritu Santo por vía de amor. Las proce­siones divinas son inmanentes, eternas, sustanciales y necesarias. Las relaciones divinas son las relaciones de origen que existen entre las personas divinas. En Dios hay cuatro relaciones u orígenes: la paternidad que constituye a la persona del Padre; la filiación, a la del Hijo; la espiración pasiva, a la del Espíritu Santo, y la espiración activa, que establece el principio del Espíritu Santo, sin ser por eso una persona. El papel de las relaciones es constituir las tres personas divinas, sin confundirlas entre sí ni destruir su naturaleza. Las personas divinas tienen nombres propios y nombres apropiados. Los nombres propios son los que de tal manera convienen a una persona divina. que no pueden convenir de ninguna manera a otra. Nombre apropiado es el que si bien es común a la Trinidad entera, se da especialmente a una persona a causa de la analogía que existe entre el carácter de dicha persona y el atributo expresado por dicho nombre. – Hay dos especies de operaciones en Dios: las operaciones ad intra, que se concentran en la Trinidad; y las operaciones ad extra, que se manifiestan fuera de la Trinidad. Las operaciones exteriores son comunes a las tres divinas personas, que obran en lo exterior con una misma y común acción. La misión divina consiste en que una persona que procede de otra, tiene una manera nueva de existir en las criaturas. Hay dos especies de misiones divinas: la visible que se efectúa en forma sensible, y la invisible que se efectúa interiormente, sin forma sensible.

Inteligibilidad de este misterio.- Aunque el misterio de la Santísima Trinidad sobrepuja a la razón, no es por eso contrario a la razón; pues si bien es incomprensible, no es ininteligible. Podemos formarnos de él alguna idea por analogía, El alma humana es una de las imágenes más hermosas de la Santísima Trinidad. Además se encuentran en la creación vestigios innumerables de este misterio.

Errores sobre la Santísima Trinidad.- Los principales errores relativos al misterio de la Santísima Trinidad son: 1º el error de Sabelio, que negaba la Trinidad de las personas; 2º el de Arrio, que enseñaba que el Hijo de Dios era una criatura sacada de la nada, pero superior a las otras, de la cual se había servido Dios para crear el mundo; 3º el de Macedonio, quien enseñaba que el Espíritu Santo no es una persona divina, sino una criatura más perfecta que las demás; 4º el de Focio, que sostenía que el Espíritu Santo no procedía más que del Padre.